Detrás de la pantalla siempre hay una persona

Detrás de la pantalla siempre hay una persona

Los menores aún están aprendiendo a relacionarse socialmente cuando comienzan a navegar por Internet. Con habilidades de comunicación aún en desarrollo, envían mensajes, comentarios y opiniones en la Red, que no siempre son apropiados, sin ser conscientes de que hay personas al otro lado de la pantalla, con sentimientos y opiniones que deben respetar. ¿Hasta qué punto es importante comunicarse bien en Internet?

Internet y las comunicaciones

Es habitual que cada día visitemos multitud de páginas web o aplicaciones en las que leemos comentarios y mensajes y vemos fotos y vídeos. Y aunque no nos demos cuenta, cada uno de ellos es obra de personas reales, con vidas y sentimientos reales. Si para un adulto supone cierto esfuerzo pararse a pensar en esto, en el caso de los menores a menudo resulta realmente complejo que comprendan algo que no ven.

La comunicación a través de Internet presenta características que la diferencian de la comunicación en persona, como son la distancia física y temporal. Pueden enviar un mensaje o un comentario a sus compañeros desde cualquier lugar y en cualquier momento, no hay barreras en cuanto a tiempo o espacio.

Otro aspecto peculiar de la comunicación en línea es que ésta se produce de manera inmediata, y en muchas ocasiones incluso es posible controlar si se ha recibido o no un mensaje. Esto provoca cierta presión social por dar respuestas inmediatas: hay que responder rápido, no hay excusas para no hacerlo si has recibido el mensaje. La consecuencia frecuentemente es una respuesta en caliente, poco reflexionada y que no siempre será adecuada.

En Internet, cuando se publican comentarios u opiniones, en muchos casos la comunicación se reduce a un único canal textual, con lo que se pierde una parte fundamental del mensaje: la comunicación no verbal, las posturas, los gestos, la entonación, etc. Son elementos que aportan una gran cantidad de información y que difícilmente compensamos con emoticonos o símbolos. Es por eso que es fácil caer en malas interpretaciones o confusiones derivadas de un simple mensaje en las redes sociales.

Por último, otra de las características de la comunicación en la Red es que puede ser relativamente anónima, y esto puede ser engañoso. En Internet muchas veces empleamos pseudónimos o avatares, y es fácil hacerse pasar por otra persona o sentirse más cómodos pensando que la comunicación no es tan expuesta; no pueden hacerme daño, si no saben realmente quien soy. No obstante, es una falsa sensación de seguridad: los sentimientos siguen estando ahí, sigue habiendo personas detrás de las pantallas.
La búsqueda de reconocimiento social

En Internet o en la televisión es habitual ver críticas feroces, destructivas e irracionales. Niños y adolescentes normalizan estas conductas, que ven una y otra vez, las asimilan como socialmente aceptadas y las reproducen. Es por ello que en las redes sociales o en los foros su forma de comunicarse puede llegar a ser negativa, confusa o incluso agresiva. No siempre son conscientes del efecto que pueden generar, solo repiten lo que ven.

Y tienen sus motivos. Cuando los menores mandan un mensaje o comparten una foto, no solo es porque les resulte divertido, buscan mejorar sus relaciones sociales, integrarse en un grupo e influir en él. Es una conducta natural y los adultos también lo hacemos, pero la repercusión en el desarrollo del menor es mayor.

Así comprueban el efecto que ha tenido lo que han compartido, cuántos ‘me gustas’, reenvíos o comentarios ha recibido su mensaje, y esto genera diferentes sentimientos. Puede ser satisfacción u orgullo, también vergüenza o tristeza. El hecho es que las reacciones de los demás sobre sus publicaciones en Internet influyen en sus emociones y sentimientos, de forma positiva o negativa.

Habilidades sociales para convivir en Internet

Las características de Internet ofrecen ventajas a la hora de comunicarnos, de eso no hay duda. Sin embargo, también pueden hacer que la comunicación sea más compleja que en el cara a cara, más aún para los menores. La consecuencia más directa, a menudo, son prejuicios o juicios rápidos cuando cae en sus manos un mensaje o una imagen, que normalmente carece de un contexto completo. Su respuesta, si no se poseen las habilidades sociales necesarias, puede causar daño a quien está al otro lado de la pantalla.

Así, no es extraño asistir a fenómenos de linchamiento en Internet, donde mucha gente ataca a alguien con comentarios excesivamente críticos e incluso ofensivos. En el caso de los menores, el ciberacoso escolar es buen ejemplo de ello: un mensaje poco cuidadoso puede acabar siendo humillante, y conducir a otros menores a burlarse e incluso comenzar un acoso en línea.

Por lo tanto, niños y adolescentes deben ser conscientes de la importancia de cuidar sus comunicaciones y de aprender a publicar correctamente en la Red:

– Recordar siempre que cada publicación en Internet tiene una persona detrás, con sentimientos que deben respetar.
– Cuidar el vocabulario y la expresión de los mensajes y comentarios que publican: ponerse en su lugar y plantearse si les gustaría recibir ese comentario.
– Emplear el mismo cuidado en las reacciones y respuestas frente a las publicaciones de los demás: ser tolerantes y comprensivos si un mensaje no está claro o puede ser confuso.
T- ener paciencia y respetar el tiempo de los demás: no presionar para recibir respuestas inmediatas.
– Aprender a discutir y discrepar con respeto, de forma asertiva y constructiva.
– Pensar en las consecuencias o interpretaciones del mensaje antes de pulsar el botón de publicar.

Mostrarles la forma adecuada de relacionarse en la Red es necesario, al igual que les enseñamos a comportarse y comunicarse bien con las personas cara a cara. Las normas sociales son las mismas, simplemente Internet requiere mayor cuidado y responsabilidad: respeto, asertividad y empatía son la clave para convivir en línea. Internet lo formamos personas, con nuestras vidas y sentimientos. En este vídeo puedes ampliar estos consejos:

 Ver Vídeo-Consejo:

https://www.youtube.com/watch?v=vahkiJAh2No&feature=youtu.be

 

 

 

FUENTE: ISK4

Primer videojuego de rol contra el bullying

Primer videojuego de rol contra el bullying

El primer videojuego contra el bullying LGTBI tiene firma vasca

 

El vizcaíno Alex Rodríguez ha desarrollado el primer videojuego de rol contra el bullying LGTBI

 

El psicólogo, educador y orientador social Alex Rodríguez ha creado el primer videojuego español que lucha contra el acoso y ‘bullying’ LGTBI. El videojuego – titulado ‘De Fobos y Deimos’- está destinado a adolescentes y jóvenes y nace con la idea de utilizar los videojuegos como herramientas educativas, profundizando en la problemática de la fobia al diferente, en este caso a las personas LGTBI, tanto en las aulas como fuera de ellas

Fobos (del griego, miedo o temor) y Deimos (pánico) son las dos pequeñas lunas irregulares que orbitan alrededor de nuestro vecino planeta Marte. Cuando fueron descubiertas hace más de 130 años por el astrónomo norteamericano Asaph Hall, a pesar de su minúsculo tamaño destacaban en el espacio por su intenso color negro en comparación con el rojizo de su cercano planeta. Destacaban porque eran diferentes.

La alegoría al temor de ambas lunas y la idea de vislumbrar lo diferente son dos de las claves del primer videojuego que se hace en España para luchar contra la homofobia y otras fobias ligadas a la sexualidad, la identidad de género y el físico. De Fobos y Deimos es un juego de rol (juego de interpretación de personajes) que trabaja directamente la ‘LGTBI fobia’ y la ‘diversifobia’ y que recientemente ha sido premiado por el Ayuntamiento de Bilbao por su valor educativo y social.

El objetivo del juego es ayudar al protagonista a poner fin a  comportamientos de acoso y abuso (bullying) por la condición de género o de sexo. Además de a los propios jóvenes y adolescentes, el juego se dirige a responsables educativos de escuelas y colegios.

Características del juego

En este proyecto, los  participantes juegan una historia de fantasía en la que deben tomar decisiones éticas, vivir situaciones emocionales instrospectivas y empatizar con su entorno, profundizando en la problemática de la ‘LGTBI fobia’ y ‘diversifobia’ en las aulas y fuera de ellas.

El juego –gratuito y para entornos informáticos basados en Windows- nace con la idea de utilizar los videojuegos como herramientas educativas, pero entendiendo la educación como algo que va más allá de lo académico, aceptando que la enseñanza de valores como el respeto a la diversidad y la colectividad deberían ser ejes centrales de todo proceso educativo.

El juego cuenta con todas las claves de los videojuegos clásicos (misterio, fantasía, aventura, retos, habilidades, conflictos, interacción con otros jugadores). Además incluye varios niveles de dificultad, numerosos personajes, diálogos exclusivos, así como diferentes posibles finales que hacen que el juego cambie cada vez que alguien lo juega.

Al ponerte en la piel del personaje principal, Jokin, -explica su desarrollador, el vizcaíno Alex Rodríguez- los jugadores pueden sentir en sus carnes lo que muchas personas sienten cada día cuando salen a la calle, cuando se relacionan en el trabajo; porque la ‘LGTBI fobia’ y la ‘diversifobia’ intentan destruir nuestro mayor tesoro, la diversidad”.

A juicio de este responsable, un videojuego con la capacidad de generar empatía “puede conseguir que el comportamiento de una persona cambie; se puede hablar de homofobia, se puede hablar sobre violencia de género o se le puede dar a alguien la oportunidad de utilizar un avatar para vivir esa experiencia”.

Alex Rodríguez, desarrollador del videojuego, es psicólogo y educador social

Alex Rodríguez (Bilbao, 1988) es psicólogo, educador y orientador social y cuenta con más de siete años de experiencia con menores en situación de desprotección. Además de miembro y colaborador en Gaymer.es -la mayor comunidad de videojugadores LGTBI de habla hispana-, Alex Rodriguez trabaja en la actualidad como psicólogoy el año que viene abrirá su propio gabinete llamado “Jokabide” desde el cual pretende seguir utilizando los videojuegos y los juegos de rol con fines terapéuticos.

Jornadas en Bilbao

Con el premio logrado por el desarrollo de este videojuego por parte del Ayuntamiento de Bilbao, el promotor de la iniciativa prepara una próxima jornada de concienciación sobre el bullying LGTBI que tendrá lugar en el espacio Bilborock de la capital vizcaína el próximo 11 de noviembre.

Durante la jornada (libre a todas las personas interesadas en esta temática) se ofrecerán diferentes claves, bien para identificar actitudes homofóbicas en el día a día, bien para explicar la importancia de los videojuegos para superar el bullying LGTBI.

Además del propio Alex Rodríguez, hasta la fecha han confirmado su asistencia a dicha jornada el desarrollador informático y ‘youtuber’ bilbaíno Mikel Calvo, la ilustradora, profesora de desarrollo de videojuegos, diseño multimedia y robótica, Isabel Cano, además de Jorge González, también desarrollador de videojuegos y presidente de Gaymer.es

 

FUENTE: www.informacionenred.com

Mamá, papá, ¿puedo tener mi propio Instagram?

Mamá, papá, ¿puedo tener mi propio Instagram?

La vuelta al cole es uno de los momentos habituales para que los menores soliciten tener sus primeras redes sociales, aprovechando el cambio de nivel y normalmente bajo la insistencia de sus compañeros. Para los padres, es una de las preguntas más temidas, pero antes o después tenemos que afrontarlo, y siempre es mejor estar preparado, ¿verdad?

El 53 % de los menores de 13 a 14 años tiene perfil propio en redes sociales, y a partir de los 15 años este porcentaje llega al 83%, así que nuestros hijos e hijas, si aún no lo han hecho, seguramente también nos lo acaben pidiendo. Tienen su primer móvil, sus amigos ya están comunicándose a través de una o varias redes, e incluso sus padres y hermanos mayores las utilizan: es entonces cuando lanzan la propuesta.

Afrontémoslo en positivo

Es absolutamente normal que las familias sientan preocupación ante esta petición, supone un gran paso en la autonomía de sus hijas e hijos. Muchos adultos desconocen en qué consisten las redes en las que quieren participar los menores, y su única referencia son noticias sobre los riesgos y las consecuencias por un mal uso de estas comunidades online.

Debemos saber que las redes sociales son un entorno más a la hora de comunicarnos. En este contexto, para los menores es un espacio natural, han crecido rodeados de adultos que las utilizan para conocer gente, contactar con amigos y familiares, compartir su día a día, informarse y entretenerse. Nuestros hijos e hijas simplemente quieren participar también en esta parte de la sociedad.

Imagen blog Afrontémoslo en positivo

Recordemos ante todo que las redes sociales pueden ser positivas si se hace un buen uso de ellas. La preparación necesaria para ello es la misma que promovemos en los menores para que se desenvuelvan en otros ámbitos: habilidades sociales, conocimiento de los riesgos, de los mecanismos de ayuda, madurez y responsabilidad.

Conocer las redes que les gustan

Es recomendable que los adultos investiguemos mínimamente la red social en la que quieren abrirse un perfil. Suelen ser aplicaciones diseñadas para que su uso sea sencillo, pero si nos resulta demasiado complejo, podemos pedir ayuda a otros padres, o al propio menor, para que nos expliquen cómo funcionan y qué funciones poseen de interés.

Hay muchas redes sociales diferentes, y a veces los menores van probando según modas puntuales, pero habitualmente tienen preferencia por aquellas basadas en contenido gráfico y audiovisual, o que ofrecen funcionalidades llamativas a la hora de comunicarse. Las más utilizadas son WhatsApp, Instagram, YouTube, Snapchat, TikTok y Facebook.

Imagen blog Conocer las redes que les gustan

Una vez que conocemos en qué consisten, llega el momento de valorar si es adecuada o no para nuestro hijo o hija. Algunas preguntas que podemos plantearnos son:

  • ¿Puede crear una cuenta privada, en la que solo una lista cerrada de amigos puedan ver sus publicaciones?
  • ¿Posee opciones que permitan limitar su utilización por los menores, como el control de tiempo de conexión?
  • ¿Qué tipo de contenidos comparten los usuarios en esta red? ¿Posee funciones de geolocalización? ¿Para qué la utilizan los menores?
  • ¿Cuáles son las posibilidades que ofrece en cuanto a privacidad?
  • ¿Tiene compras integradas? ¿Cuánta publicidad aparece y de qué clase?

En cualquier caso, nuestra valoración debe adaptarse a la personalidad y madurez del menor, ya que todas, sin excepción, van a permitir el contacto del menor con personas desconocidas y viceversa. Por ello se requiere cierto conocimiento y responsabilidad a la hora de utilizarlas. Cada adolescente se desarrolla a un ritmo distinto, y lo que es oportuno para sus compañeros, puede no serlo para él. Hay que incluir en la balanza la necesidad de integrarse y formar parte de un grupo, tan natural en esta etapa, pero no se trata de dejarse llevar por la presión social o las modas.

Si aún no está preparado, podemos idear soluciones intermedias, por ejemplo que utilice un perfil familiar administrado por nosotros. De esta forma, el menor solo tendría acceso en nuestra compañía, y seríamos nosotros los que guardaríamos la contraseña, publicaríamos sus fotos de mutuo acuerdo y revisaríamos conjuntamente los comentarios.

Anticipémonos a los riesgos

Si hemos decidido entre todos que es el momento adecuado para crear su primer perfil, tenemos que hacerlo bien, teniendo presentes algunas recomendaciones:

  • Abrir juntos el perfil de la red social. Configuremos a su lado las opciones de privacidad, negociemos qué clase de contenidos va a compartir o qué tipo de imágenes puede utilizar como foto de perfil.
  • Crear una contraseña segura. Podemos aprovechar este momento para inventar juntos una contraseña que sea fuerte, explicarle la importancia de no compartirla con nadie excepto con nosotros. Debe saber que es por su seguridad, nunca para entrar sin su permiso.
  • Establecer una rutina de supervisión. No necesariamente implica una revisión diaria de su perfil. Puede consistir en conversar acerca de la red, quién ha solicitado su amistad, qué fotos o vídeos ha colgado o qué han publicado sus amistades.

Imagen blog Supervisión

  • Normalizar la conexión a la red social en presencia de los adultos. Si no está haciendo un mal uso de la aplicación, no debe importarle conectarse en el salón o con la puerta abierta de su habitación, o incluso mostrar la pantalla en la que aparece su perfil. Eso sí, nuestra actitud debe ser respetuosa, para mantener su confianza.
  • Establecer unas normas. Acordemos un listado de normas familiares para el uso de las redes sociales, que incluyan tiempos máximos de conexión, horarios, qué podemos compartir y qué no, etc. Nuestro pacto familiar para el buen uso de un móvil puede ser un recurso de apoyo.

Aquí no acaba todo

Ahora que tienen las herramientas para poder utilizar las redes sociales de la forma adecuada, necesitan que sigamos ahí, acompañándolos en su trayectoria de aprendizaje. Cuando un bebé comienza a dar sus primeros pasos, no le dejamos de un día para otro que recorra solo toda la casa, sino que estamos a su lado, le enseñamos cómo pasar por encima de un obstáculo y le levantamos cuando cae al suelo.

Con Internet debe ser igual. Los menores deben tener un apoyo constante al comenzar su andadura en la Red, y después, poco a poco, les iremos dando más libertad y más responsabilidad. Crearemos así una relación de confianza en lo que respecta a Internet, ofreciendo nuestra ayuda si surgen los problemas. También debemos mantenernos actualizados, ya que las redes sociales evolucionan rápidamente y cada día aprendemos más sobre los riesgos que conllevan. Existen multitud de recursos que nos pueden ayudar en este punto, como por ejemplo los Centros de seguridad de las redes sociales o páginas web informativas sobre temáticas concretas, como ‘La dictadura del Like’ de Orange.

Si en este proceso surgen dudas, siempre podemos contactar gratuita y confidencialmente con la Línea de Ayuda de INCIBE, a través de IS4K, en el 900 116 117..

¿Ya os han pedido vuestros hijos tener redes sociales?,
¿cómo habéis afrontado esta solicitud?
Contádnoslo en los comentarios y compartid vuestra experiencia.

 

FUENTE: www.is4k.es

Ciberacoso escolar, prevención y reacción

Ciberacoso escolar, prevención y reacción

El ciberacoso es una realidad en las aulas, y cada vez más casos salen a la luz, afectando a niños y jóvenes de edades y contextos diferentes. Se produce entre menores utilizando los medios digitales para hacer daño a la víctima, conscientemente y de forma repetida.

ciberacoso chica

Daño intencional: el acoso puede tomar muchas formas, burlas, humillaciones, insultos, difusión de mentiras y rumores, hacerse pasar por la víctima para ridiculizarle, cerrar sus cuentas con denuncias falsas en las redes sociales, presión a sus compañeros para aislarle, etc. con la intención de hacerle daño psicológica, emocional y socialmente.

Repetido: el daño se produce habitualmente, pudiendo llegar a ser algo cotidiano y rutinario. No se trata de incidentes aislados, peleas ni discusiones puntuales.

Entre menores: por parte de un menor o grupo de menores hacia otro menor, pudiendo adoptar un rol de superioridad (o mayor estatus social) sobre la víctima.

Con medios digitales: utilizan como herramienta los móviles, las redes sociales, fotos, vídeos, juegos online, correo electrónico, foros y cualquier otra aplicación móvil o servicio de Internet.

Cada situación es diferente, aun así, es habitual que estos casos generen secuelas psicológicas graves, dañando la autoestima de las víctimas y su capacidad de relacionarse con los demás, incluso en algunas ocasiones pueden llevarles hasta una depresión o ideaciones suicidas.

Prevención

La prevención pasa por minimizar los factores que lo favorecen (en víctimas, acosadores y testigos), dar herramientas para gestionar los conflictos antes de que deriven en situaciones más graves y proporcionar mecanismos para pedir ayuda.

Hablar cotidianamente con los menores, para estar al día de las aplicaciones, redes sociales y juegos que utilizan, quiénes son sus amistades online y qué hacen en la red. Cuando sea necesario, supervisar su actividad con las herramientas de control parental y comentarlo.

Cuidar una relación de confianza con ellos para que en caso de problemas acudan a nosotros (u otro adulto de confianza) sin miedo a reacciones exageradas. Además debemos tratar de ser un modelo a seguir con nuestro comportamiento online. No podemos pedirles una responsabilidad en el uso de móviles y redes sociales que no cumplimos.

Potenciar sus habilidades sociales (autoestima, empatía, autocontrol, resolución de conflictos, asertividad, espíritu crítico) de modo que no lleguen a iniciar el acoso, o en caso de sufrirlo sepan gestionarlo y responder adecuadamente. También es fundamental en el papel de los testigos o espectadores, pues pueden reforzar el ciberacoso si comparten, dan me gusta a los mensajes, o simplemente “miran para otro lado”, pero también pueden detenerlo si no se callan, apoyan a la víctima y alzan la voz contra el agresor, llegando a denunciar ante un adulto responsable.

Cuidar la privacidad. Emplear cuentas privadas en redes sociales, limitar el número de contactos y configurar sus opciones de privacidad a fin de reducir la información expuesta en Internet (mensajes, fotos, etc.), que un acosador podría utilizar para atacarles. No aceptar como amigos a quienes no conocen en persona, no quedar con desconocidos, etc.

Gestionar los conflictos antes de que puedan llegar a un ciberacoso. Mantener la calma y no agrandarlos con reacciones exageradas, ni con una actitud pasiva. Se debe responder asertivamente para encontrar una solución.

Estar atentos a cambios repentinos en los menores como brotes de agresividad, o pasividad, reacciones exageradas ante una broma, cambios en las amistades, aprensión o indiferencia en el uso de Internet, etc. Aunque los cambios forman parte de la adolescencia, también nos pueden dar pistas sobre posibles problemas.

Reacción

Se debe intervenir y con la mayor rapidez posible para evitar que el problema siga agravándose, ya que no va a resolverse por sí mismo.

Escuchar a la víctima sin culpabilizarle y reforzar su autoestima.

Guardar las evidencias tomando capturas de pantalla con los mensajes acosadores para poder exponer el caso y si es necesario denunciarlo. No se deben borrar, ni responder a los mensajes para no aumentar el problema.

Comunicarse con el centro docente.

Búsqueda de ayuda especializada. Se puede acudir al centro de salud y servicios sociales para pedir ayuda psicológica para víctimas, acosadores y testigos, así como a asociaciones especializadas para pedir asesoramiento.

Contactar con el agresor y sus padres para tratar de solucionar el conflicto por la vía del diálogo y eliminar los contenidos ofensivos de Internet. Si los implicados son alumnos del mismo centro, la mediación del centro puede ser de utilidad.

Denuncia ante las páginas web y redes sociales donde se han publicado los mensajes acosadores para solicitar su eliminación, así como bloquear las comunicaciones del agresor hacia la víctima.

Denuncia ante las autoridades, si por la vía del diálogo y la mediación no hemos conseguido solucionarlo, debemos acudir a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (Policía Nacional, Guardia Civil, policías autonómicas, etc.) o a la Fiscalía de Menores.

 

¿Tienes dudas o necesitas ayuda personalizada en el uso seguro y responsable de los menores en Internet?

Contacta con nosotros en T 900 116 177 (gratuito y confidencial)

Generación Z (hijos) vs Generación Millennials (padres)

Generación Z (hijos) vs Generación Millennials (padres)

Llegó para cambiar nuestras reglas. En este artículo descubrimos qué es lo que nos diferencia de ellos y qué pueden aportarnos

7 características de la generación Z

Aunque duela aceptarlo, me he dado cuenta que hay una nueva generación debajo de la mía que viene a revolucionar la manera de hacer marketing. Ser un Millennial ya no es tan cool ni tan trendy ni tan nada. Bueno, en realidad sí lo es, y todas las generaciones tienen algo increíble que entender.

Estas generaciones tienen patrones de conducta parecidos (ojo, no idénticos)

Tal vez muchos no encuentren una gran diferencia, pero sí la hay, y radica en lo siguiente:

– Para empezar, los Millennials, los padres) nacimos entre 1975 y 1995 (20 a 40 años) y la generación Z (nuestros hijos) nació entre 1995 y 2015 (0 a 20 años).
– Los Millennials empezaron la tendencia de multipantalla. Usualmente hablamos del control de dos pantallas, y el mix más común es ordenador-móvil. La generación Z realmente pone en alto el término multipantalla controlando cinco pantallas a la vez. Ouch.
– Los Millennials se comunican mejor con texto, la generación Z con imágenes.
– La generación Z crea contenidos y los Millennials lo comparten.
– Los Millenials se enfocan en el presente y la nueva generación en el futuro.
– A diferencia de los Millennials, la generación Z es realista.
– La generación Z trabaja para obtener éxito personal, los Millenials trabajan para ser tomados en cuenta y sobresalir.

Comportamientos de la generación Z

Bienvenido al mundo perfecto.
Son autodidactas. El 33% aprende vía tutoriales en internet. Más del 20% lee en tablets y dispositivos. El 32% hace todas sus tareas y labores online.

Los hijos perfectos
La generación Z creció en un contexto incierto (en la recesión económica mundial post 9/11), la manera de ver el mundo cambió, aumentó la diversidad social, cambiaron algunos roles sociales y, sobre todo, aprendieron a salir adelante en un mundo difícil.
Son jóvenes muy maduros, autosuficientes y creativos.

También son buenos
El 60% quiere un empleo que impacte al mundo, el 26% hace algún tipo de voluntariado y el 76% se preocupa por el impacto que tiene el ser humano en el planeta.

Son trabajadores enfocados
Ellos nacieron con la cultura DIY (Do it yourself), así que están acostumbrados a solucionar problemas y necesidades de manera personal y enfocada. El acceso a la nube les ha dado las herramientas necesarias para encontrar la manera de construir su propio mundo.

El 76% de estos muchachitos desean que su vida laboral esté relacionada con sus pasiones y hobbies actuales. Son un poco soberbios; el 80 por ciento piensa que es una generación mejor adaptada a cualquier situación. Ojo: el 72% no piensa recibir órdenes de un jefe, NUNCA. Están dispuestos a emprender y ser sus propios jefes.

Los reyes del zapping
Si ya considerabas difícil obtener la atención de un Millennial, te tengo pésimas noticias. La generación Z tiene en promedio un tiempo de uso de una aplicación de menos de ocho segundos. Si les interesa, pueden quedarse más tiempo, pero no tendrás toda su atención porque tienen cuatro pantallas más que atender.

Incógnitos y privados
La generación Z prefiere la privacidad. Aplicaciones como Snapchat, Secret y Whisper son el perfecto ejemplo de esto. Han aprendido los riesgos e inconvenientes que implica compartir toda su información en internet. Han dejado un poco los reflectores.

Súper-Boom de Marketing Digital
Esta generación maneja internet como robots, pasan más de tres horas al día frente al ordenador en actividades no relacionadas con sus labores escolares o trabajos.

 

Tendremos que esperar algunos años para ver cómo se comportan cuando hayan llegado a la mayoría de edad y tengan el control de la economía y se enfrenten con el mundo real.
Aprende anatomía construyendo una mano robótica

Aprende anatomía construyendo una mano robótica

Bienvenidos a clase. Habéis sido contratados por un grupo de investigación y desarrollo que está buscando una nueva tecnología relacionada con la incorporación de características humanas en máquinas. Vuestra misión será estudiar la anatomía y biomecánica de la mano humana y construir una mano robótica que pueda ser controlada por un guante equipado con sensores”

Así podría empezar una clase en la que se trabajan las materias STEAM y en la que se promueve el aprendizaje a través de la práctica y la cultura maker.

Este proyecto concreto, llamado ‘Cómo construir máquinas que imiten a los humanos’, es una de las muchas actividades que propone la web Hacking STEM, una iniciativa de Microsoft que ofrece todo tipo de ideas y recursos para trabajar las materias STEAM en el aula, de forma colaborativa, económica, accesible y divertida.

Materiales reciclados

Desde la página del proyecto se ofrece todo lo necesario para llevarlo a cabo con éxito: instrucciones para que el docente prepare la clase, las actividades detalladas día a día, un tutorial para construir paso a paso la mano robótica y el guante e, incluso, un listado de los materiales necesarios para su creación.

En este caso, además, se recurre a elementos reciclados y a herramientas de fácil acceso como pajitas, sedal, un motor, gomas, fieltro y cartulinas, cola caliente, un rotulador permanente o un adaptador de corriente, entre otros.

mano ROBOTICA materiales

Gracias al proyecto, los estudiantes ponen en práctica habilidades técnicas propias de ingenieros eléctricos, mecánicos, de software y de datos.

Así, en primer lugar, tienen que estudiar la anatomía y biomecánica de la mano humana para ayudar en la construcción de la mano robótica modelo, y luego hacer lo propio con el guante sensor que servirá para controlarla.

Una vez finalizado este proceso, se analizan los datos obtenidos de las pruebas, que se exportan directamente a una tabla de excel, para proceder a su análisis y mejorar las pruebas y modificar la mano robótica según las necesidades.

Tiempo de reflexión

Por último, se reserva tiempo para la reflexión.

– ¿Por qué la investigación y el desarrollo relacionado con máquinas que modelan los sistemas del cuerpo humano son tan importantes?
– ¿Por qué la virtualización del movimiento humano es tan importante en nuestra sociedad actual?
– ¿Qué otras especies les gustaría investigar para incorporarlas a las máquinas?

 

 

FUENTE: Educación 3.0