La Biblioteca Nacional de España (BNE), la Federación Española de Mujeres Directivas, Ejecutivas, Profesionales y Empresarias (FEDEPE) y la Asociación Clásicas y Modernas (CyM) promueven esta iniciativa, que se celebra el primer lunes siguiente a la festividad de Teresa de Jesús, que se conmemora el 15 de octubre.

En este día se pretende recordar y reivindicar la obra de escritoras españolas e hispanoamericanas, que en el pasado, vivieron una realidad social en la que sus obligaciones familiares regían sus destinos. Estos respondían a un esquema marcado por la moral de épocas pasadas. Desde hace siglos, es fácilmente reconocible el papel que debía desempeñar la mujer, así como la misoginia de sociedades machistas, que no solo no reconocieron ni valoraron nunca la labor de aquellas, más allá de las tareas propiamente femeninas, sino que además la despreciaron e ignoraron.

Muchas de estas mujeres escritoras tuvieron que justificar, para no distinguirse de las demás, su afición por la escritura resaltando la prioridad de sus trabajos domésticos. Es llamativo que escritoras como Rosalía de Castro asumieran este papel y aconsejaran a otras mujeres no salirse del patrón señalado, siguiendo los consejos morales de personajes como el padre Claret. Este, autoridad moral de la época (siglo XIX), en Avisos saludables a las casadas exponía que la esposa debía esperar el regreso a casa del esposo “por impío, colérico, vicioso e inmoral que fuera”. En ese mismo siglo se pensaba que la educación y la cultura no eran propias del sexo femenino; estas correspondían en exclusiva al masculino. Es por este motivo, que muchas autoras tuvieron que remarcar su femineidad para no ser censuradas por resaltar su individualidad e independencia dentro del matrimonio.  Muchas autoras fueron autodidactas, en lo que a educación se refiere, y fueron ávidas lectoras. En este sentido, Concepción Arenal, escritora realista, reclamó que las mujeres recibieran educación para poder ser independientes y tener un trabajo digno.  Emilia Pardo Bazán en la segunda mitad del siglo XIX defendió también los derechos de las mujeres y fue víctima de la intransigencia social de su época, que no le perdonó nunca que fuese, entre otras cosas,  novelista, poetisa, periodista, traductora, catedrática universitaria, etc. A pesar de que sus colegas de profesión  le negaron varias veces  el ingreso en la Real Academia Española,  vivió según sus ideas y la literatura fue lo primero en su vida. Tampoco recibieron el reconocimiento que merecían por parte de sus compañeros, a pesar de su amistad, las Sinsombrero (las mujeres escritoras del 27).

 

Teresa de Jesús, Gertrudis Gómez de Avellaneda, Carolina Coronado, Mercedes Cabello de Carbonera, Emilia Pardo Bazán, Victor Català (Caterina Albert), Juana de Ibarbourou, Elena Fortún, Teresa de la Parra, Maria Etxabe, Julia de Burgos, Alfonsina Storni, Dolores Medio, Rosario Castellanos, Mercè Rodoreda, Elena Soriano, Elena Garro, Begoña Caamaño, Carmen Martín Gaite, Gloria Fuertes e Isabel de Villena son las 21 autoras a las que hoy, 16 de octubre, se les rinde homenaje en la BNE. Alrededor del tema “Mujeres, saber y poder”, se realizará la lectura de una selección de textos, obra de las mujeres escritoras citadas anteriormente. Trozos de un legado literario todavía por descubrir. Porque son muchos los escritos que no han sido descubiertos, al igual que otras muchas mujeres escritoras, de las que, lo poco que se conoce es gracias al estudio y lectura de su obra.

Todas fueron capaces de expresar sus ideales y sus inquietudes a través de la escritura, a pesar de tener que enfrentarse a un contexto hostil. Gracias a sus universos ficticios y sus personajes se ha podido descubrir cómo fueron ellas, las mujeres, sus biografías, sus anhelos, sus desencuentros.

Imagen Elena FortúnObras como Oculto sendero, de Elena Fortún  (1885-1952) resultaron ser una suerte de testamento literario, una autobiografía en la que se intuye su homosexualidad y sus vivencias en un ambiente familiar tradicional y de clase alta.

Celia, uno de los personajes más conocidos de Fortún, compartió con los lectores la visión de una niña, que creció en la posguerra, la propia Elena Fortún.

Gloria Fuertes afirmó que “todos los días son blancos, todas las noches son negras, y las tardes son azules y las mañanas son menta”. Hoy es el Día de las Escritoras, día multicolor, día para recordar que “leer te da vidas extra” y hoy, leemos las de ellas.

FUENTE:blog.educalab.es