Nuestros peques ya están nerviosos, queda poquito para que sus personajes navideños se acerquen a sus casas, la madrugada el 25 de diciembre el Esteru y el 6 de enero los Reyes Magos. Vendrán a visitarlos mientras duermen y les dejarán regalos si se han portado bien.

 

En este número, os proponemos que ayudéis a vuestros hijos a hacer la carta al Esteru cántabro, y que leáis con vuestros hijos los CUENTUCUS de Antonio Manrique (ver enlace: https://sentimientos-y-sensaciones.webnode.es).

Manrique a través de estos CUENTUCUS nos cuenta una historia “fantasyreal”muy bonita del Esteru y del resto de seres mitológicos que viven en los bosques cántabros.

El Esteru es el personaje que viene a casa de los niños cántabros por Navidad. A otras zonas, van sus colegas que os presentamos a continuación:

Tió de Nadal

Es un personaje de la mitología catalana y aragonesa que la noche del 25 de diciembre defeca regalos y dulces para los más pequeños.
Se trata de una tradición que se celebra en Aragón, Cataluña y Andorra. Normalmente al principio del Adviento, se coge un tronco y cada noche se le deja comida y se le tapa con una manta para que no pase frío. Al llegar la Nochebuena, los niños de la casa lo golpean con bastones para que expulse los regalos por debajo de la manta mientras cantan canciones como: «Caga tió, caga turrón, y si no cagas, te daré un golpe de bastón».

Esteru

Es un leñador bonachón que, coincidiendo con el día de Reyes, lleva regalos y sobretodo, alegría a los niños de Cantabria. El Esteru, que siempre va acompañado de su hacha y bastón, representa la bondad y el bien en la Tierra.

Se remonta a la tradición y mitología cántabras. Junto a su fiel ayudante, el burru, corta madera durante todo el año, excepto en Navidad, cuando dedica sus esfuerzos a fabricar juguetes para regalar a los niños.

Olentzero

Es un carbonero que vive aislado en un bosque disfrutando de la buena comida y la buena bebida.

Cuando llega la Navidad baja desde las montañas para llevar regalos a los niños de Euskal Herria y a algunos niños de Castro Urdiales que le escriben y le visitan en su casa de Munguía.

Anuncia la llegada de Jesucristo. El día 24 de diciembre reparte regalos, principalmente en País Vasco, a los niños que se han portado bien.

Pandigueiro

El Pandigueiro, también conocido por el nombre de Apalpador, es el personaje que lleva regalos a los más pequeños en la zona este de Galicia.

La noche del 24 Diciembre o del 31 diciembre este carbonero baja de los montes a tocar el vientre a los niños y ver si han comido suficiente durante el año, dejando un montón de castañas y a veces algún regalo y deseándoles que tengan un año nuevo lleno de felicidad y comida.

L’Anguleru

Hasta Asturias llega este personaje en nochebuena. Es un pescador de angulas que atraca su barco en algunas zonas del Principado y deja regalos a los más pequeños la noche del 24 de diciembre.

Tiene su origen en San Juan de la Arena, donde nació esta tradición en 2008 para potenciar una Navidad de tradición asturiana.

 

Esta Navidad pide tus regalos al Esteru

y celebra su llegada con bondad y valentía

 

Hace muchos años en los bosques de Cantabria, vivía un hada buena y muy hermosa con el pelo amarillo como el sol y ojos muy brillantes, siempre estaba acompañada por unos pequeños Enanucos, que la ayudaban en su trabajo.

Un día, mientras cruzaba a través del bosque, se paró a peinar sus cabellos mirándose en el río. De repente, empezó a oír muy agitados a los Enanucos que habían encontrado algo que se movía entre unos troncos. El Hada se acercó y todos los enanucos mirándola “es un bebé, es un bebé”, dijeron todos. “No podemos dejarlo aquí, se morirá de frío”, dijo el Hada, “tenemos que buscarle un hogar con los humanos”. “Desde ahora – dijo el Hada al bebé – te llamaremos Esteru, porque es maravilloso haberte encontrado, te daré los regalos de ‘valentía’ y ‘bondad’, durante toda tu vida”. Entonces el Hada cogió al bebé y lo llevó a una casita en el límite del bosque donde vivían una pareja que no tenían niños. “Ellos le cuidaran muy bien y estarán felices de tener este niño”, dijo el Hada, y dejó al niño en la puerta para ellos.

El hombre salió de la casa y se sorprendió mucho al ver al bebé, y llamó a su esposa: “¡¡Cuca, Cuca, ven aquí rápidamente!! ¡¡Ven a ver lo que han dejado!!”. Tal como el Hada dijo, esta pareja fue muy feliz al encontrar a este niño e inmediatamente le cubrieron con una manta y lo cuidaron como su hijo. Esteru creció, y se convirtió en un fuerte y amable hombre.

Esteru trabajaba todos los días desde la mañana hastaa la noche, cortando madera y ayudando a su anciano padre a vender los coloños de madera por los pueblos. Después de muchos años sus padres murieron y se quedó muy solo en la casa del bosque. Pasaron los años, se hizo mayor, y con el tiempo se volvió triste. Se dio cuenta que necesitaba ayudar a otras personas que lo necesitaban. Así recordó que en el pueblo había una casa donde vivían muchos niños que no tenían padres.

Esteru era muy bueno haciendo cosas de madera con sus manos, e hizo algunos juguetes para aquellos niños: pequeños juguetes y muñecas, que él podría llevarles cuando fuera al pueblo a vender su madera. Cuando terminó los juguetes, los puso en una bolsa sobre su burro y marchó hacia el pueblo muy feliz con ojos brillantes de alegría. Los niños pequeños estaban muy felices cuando recibieron sus regalos. Esteru se pasó toda la tarde jugando con ellos contándoles las historias que había aprendido de su padre cuando él era pequeño. Los niños le cogieron mucho cariño y después de aquel día ellos no se sintieron tan solos como antes.

Esteru se volvió muy conocido en los pueblos. Cada vez que él se acercaba, rápidamente era rodeado por los niños, y así fue recorriendo todos los pueblos de Cantabria y regalando los juguetes que él mismo hacía. Esto sucedió durante muchos años, pero un día hubo una gran tormenta que asoló los pueblos y montañas de Cantabria que destruyó muchas casas y bosques. Los fríos y fuertes vientos y el sonido de los truenos dejaron a la gente muy asustada y trastornada, especialmente a los niños.

Ese día, cuando Esteru estaba yendo al pueblo, vio un rayo alcanzando la casa de los niños huérfanos que rápidamente empezó a arder, corrió muy rápido hacia la casa y vió niños en una de las ventanas, muy asustados, gritando y pidiendo ayuda. Sin dudarlo, llegó entró en la casa y cubrió a los niños con una manta para protegerlos del fuego, y los sacó de la casa a través de una ventana en el primer piso. Pero mientras él estaba tratando de salir, una viga de madera vieja del techo cayó sobre él y se cayó con gran dolor, y su fuerte y hermoso corazón se detuvo. Las personas en el pueblo lloraron cuando vieron la casa en llamas y supieron lo que había ocurrido, y se dieron cuenta de que no podían hacer nada. Pero… fueron sorprendidos por una luz brillante que salía de la casa en llamas. Nadie podía ver lo que estaba ocurriendo allí adentro. El Hada que había encontrado a Esteru en las montañas, cuando él era un bebé, apareció junto a él y comenzó a llamarlo por su nombre con su dulce voz: “¡Esteru!¡Esteru!”. Y le dijo: “Esteru, tú has sido un hombre bueno y de buen corazón. Has dedicado tu vida a hacer cosas para los demás, y has dado hasta tu propia vida para salvar a otras personas. Por eso, no quiero que te mueras.

Yo quiero que vivas para siempre. De ahora en adelante, tú harás juguetes y otros regalos para todos los niños de este pueblo y de todos los rincones de Cantabria”. “¡¡Y nosotros te ayudaremos!!”, dijeron todos los Enanucos, alrededor de Esteru.

Y así es como vino a pasar que, en las navidades, al final de cada año, Esteru va a todos los pueblos de Cantabria repartiendo juguetes y regalos a los niños para que sean felices. Los niños de todos los pueblos celebran la llegada de Esteru cantando canciones y esparciendo su mensaje de ‘valentía’ y ‘bondad’.

 

Descárgate la carta del Esteru, en este enlace: pincha aquí

la carta del esteru cantabro_Portada
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