Nunca ha sido tan sencillo conseguir información acerca de cualquier cuestión que nos genere dudas o curiosidad. Internet nos lo pone fácil, y los menores son los primeros en aprovecharlo. Con tan solo un clic tienen miles de contenidos a su alcance. Por eso es fundamental que aprendan a gestionar tal cantidad de información.

 

Todos los medios a nuestro alcance, como internet, la televisión, la prensa escrita o la radio, hacen que tengamos acceso a todo tipo de noticias y contenidos. Son tantos que a veces podemos sentir que es demasiada información, o más bien, que no sabemos cómo administrarla y conseguir los datos que realmente necesitamos. Para los menores, comprender qué es útil y qué es prescindible puede resultar aún más complejo.

Los motivos de la alfabetización mediática

Cuando ocurre un hecho trascendente en la sociedad, es probable que nos enteremos antes por un mensaje en un grupo de WhatsApp o una publicación en Facebook, que por otros medios. Los hábitos están cambiando.

Los adolescentes reciben principalmente la información a través de las redes sociales, mensajes virales que les envían sus contactos o búsquedas rápidas en Internet. Investigar sobre un tema que les interese es fácil (de hecho, la cantidad de resultados que encuentren puede resultar excesiva), y compartir lo que encuentran con su grupo de amigos o sus contactos supone solamente un clic. Pero estos contenidos no son siempre fiables o contrastados, y a diferencia de la mayoría de los adultos, pueden no sentir la necesidad de cerciorarse a través de un medio informativo tradicional sobre lo que están leyendo o visualizando. En definitiva, es sencillo que en este contexto puedan acostumbrarse a buscar y difundir información de forma irreflexiva o apresurada. Necesitan aprender a reconocer aquella que les resulta útil, veraz y positiva para que como ciudadanos, sean capaces de comprender y tomar decisiones fundadas.

Internet es una herramienta informativa sin precedentes, y debemos fomentar que los menores hagan uso de ella, con el conocimiento y las habilidades adecuadas y sean críticos con la información que reciben y la puedan difundir, además de crear contenidos propios.

Crecer entre fake news (noticias falsas)

Las fake news están a la orden del día. Estos contenidos inciertos que circulan por la Red a gran velocidad, también afectan a niños y adolescentes, y deben aprender a lidiar con ellos. Ya sea en forma de noticias, mensajes, imágenes o vídeos, se difunden a través de sus redes sociales, aplicaciones de mensajería o comunidades virtuales. Pero no son solo de ámbito político, también existe información falsa sobre otros temas que pueden atraer su atención, como ofertas y descuentos, o animales en peligro.

La alfabetización mediática desarrolla la capacidad necesaria para saber cómo acceder a la información, analizarla y también crearla en cualquier medio

Las consecuencias de su difusión para los menores son similares que para el resto de la población, pero pueden considerarse más graves, dado que es ahora cuando están incrementando habilidades importantes dentro de su formación como ciudadanos, como la capacidad de crítica. Las fake news pueden impedir que tengan una perspectiva abierta o que posean toda la información para tomar sus propias decisiones. Además, cuando estos contenidos tienen que ver con temas de riesgo para la salud, resulta especialmente preocupante.

Estas noticias falsas generan confusión haciendo que el contenido veraz quede en un segundo plano, o que nunca llegue a nuestras manos. Su objetivo puede ser la manipulación de creencias y actitudes, influyendo en nuestra capacidad de decisión. Un ejemplo claro de ello lo encontramos en el fomento de discursos extremistas y de odio contra las personas inmigrantes o colectivos minoritarios.

Cómo identificar contenidos fiables

Animar a los menores a reflexionar sobre lo que leen en Internet, es motivarles a ser críticos, a tener curiosidad y a tomar decisiones por sí mismos. Cuando se plantean si deben creer o difundir cierta información que han recibido o encontrado, pero que les genera dudas, la tarea de investigar más y contrastar el contenido puede parecerles tediosa o complicada. Nada más lejos de la realidad, son pasos sencillos que todos podemos interiorizar. Como cualquier otro hábito, al principio puede llevarles algo más de tiempo, pero se acabará convirtiendo en una reflexión natural y espontánea.

Por ejemplo, vamos a pensar en un bulo acerca de supuestos animales en adopción, observaremos que este tipo de mensajes pueden llegar a sus manos a través de WhatsApp o redes como Facebook o Instagram, entre otras. No se trata de un mensaje oficial de ninguna protectora de animales, el texto no aporta referencias o fuentes que indiquen que se trata de un caso real. En cuanto a la imagen, se trata de una captura de pantalla de poca calidad, que podría estar reutilizada u obtenida arbitrariamente de cualquier buscador de imágenes. Otros detalles, como que se ha compartido 16.000 veces en la red social, puede indicarnos que el bulo lleva tiempo circulando por Internet.

Como vemos, se trata de un proceso de análisis sencillo, que con la práctica puede llevarse a cabo en cuestión de minutos en la mayoría de los casos. A la hora de hablar a los menores de fake news, debemos tener en cuenta:
– Además de la utilización de las redes sociales, es importante promover en los menores la búsqueda de información en otras fuentes que les puedan aportar diferentes puntos de vista y que les permitan contrastar los contenidos.
– Es interesante estar a su lado y acompañarles mientras contrastan información, enseñándoles en qué deben fijarse para identificar un contenido falso, qué motivación hay detrás de una noticia o qué valores transmite.
– Siempre es recomendable realizar búsquedas sencillas para comprobar la veracidad de las referencias, y la existencia de otras noticias relacionadas en otros medios.
– Pueden aprovechar además las funciones de filtrado de resultados o la búsqueda avanzada para acotar más los contenidos que muestra el buscador.

De este modo, tendrán acceso a una información más acreditada, neutral y diversa, que les permitirá decidir con qué contenidos se quedan y cuáles consideran que quieren difundir, siendo conscientes de los motivos para hacerlo.

Existen además comunidades virtuales que tienen como objetivo detectar bulos y fake news, analizando algunos de los contenidos más compartidos entre los usuarios de Internet, como ‘Maldita.es’ ‘StopBulos’, ‘El tragabulos’ o ‘Snopes’.

Como recursos educativos, desde IS4K, se recomienda el árbol de decisión creado por OSI sobre la difusión de noticias en las redes sociales, y el siguiente vídeo para aprender a actuar ante una noticia falsa.

La Línea de Ayuda en Ciberseguridad de INCIBE 900 116 117 siempre está disponible si tienes dudas acerca de cómo reconocer contenidos fiables o cómo transmitir a los menores pautas al respecto.

Acostumbrarse a ser críticos en la visualización y lectura de contenidos es clave para su participación en sociedad y su desarrollo personal. Internet nos ofrece un mundo de información a nuestro alcance, pero no es suficiente con hacer clic en cualquier buscador, o leer las publicaciones de sus redes sociales.

Es solo cuestión de práctica aprender a discernir qué información es veraz y cómo pueden utilizarla para una comunicación positiva que facilite la convivencia.

 

FUENTE: is4k

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