Expertos en neuroeducación analizan su utilidad y aplicación en el aula, a la vez que exponen su relación con la educación emocional.

 

«El cerebro sólo aprende si hay emoción”

Francisco Mora

A lo largo de su trayectoria profesional, Francisco Mora ha alternado su labor como docente —es doctor en Medicina y Neurociencia, catedrático de Fisiología en la Universidad Complutense de Madrid y profesor adscrito de Fisiología Molecular y Biofísica en la Universidad de Iowa, en Estados Unidos— con la de investigador y la de divulgador. Tanto en sus conferencias como en sus artículos y libros se centra en el funcionamiento del cerebro, en cómo aprendemos y la influencia que tienen las emociones en este proceso.

Afirma así que una persona comienza a aprender desde el momento de su nacimiento, o incluso antes, y los padres forman un papel trascendente en la transmisión de valores y normas, mientras que el maestro colabora en este proceso de manera esencial con la neuroeducación.

 

El cerebro recuerda
lo que le ha emocionado”
David Bueno

El Doctor en Biología considera que los docentes necesitan hacer un ejercicio de reflexión y de autoconocimiento para cambiar su modo de enseñar.

El objetivo es que los estudiantes alcancen aprendizajes significativos gracias a las emociones proactivas. “Aprender altera las conexiones neuronales y éstas generan la vida mental, por lo que todo aquello que aprendemos y muy especialmente la forma en ‘cómo’ lo aprendemos, influye en la visión del mundo y en la relación con el entorno, incluidos los futuros procesos de aprendizaje que vamos a tener”

 

 

La neurociencia afectiva cultiva el bienestar de docentes y estudiantes”
Richard J. Davidson

“Las estrategias para cultivar el bienestar pueden aplicarse a los estudiantes de todas las edades y proporcionarles habilidades para toda la vida que podemos considerar como higiene mental personal, similar a la higiene física como lavarse y cepillarse los dientes”.

Esta es una de las afirmaciones de que realiza este doctor en Neuropsicología que, además, fundó el Centro de Investigación de Mentes Saludables en la Universidad de Wisconsin-Madison (EE.UU) y ha desarrollado el programa neurocientífico ‘Kindfulness’ donde se trabajan las emociones y se tratan las capacidades para prevenir, entender y afrontar el acoso.

 

Es más probable recordar
algo nuevo cuando conecta con las emociones”
David A. Sousa

David A. Sousa es consultor educativo internacional y autor de libros relacionados con la neurociencia. En su opinión, la neuroeducación ayuda a entender diversas maneras de abordar el aprendizaje de los estudiantes. Defiende, además, el papel de las emociones en el aprendizaje.

“Las dos estructuras cerebrales responsables de crear recuerdos a largo plazo se encuentran en la parte emocional (límbica) del cerebro. Por eso recordamos las mejores y peores cosas que nos han pasado. Siempre que los maestros puedan conectar el objetivo de aprendizaje con las emociones, habrá una mayor probabilidad de que los estudiantes recuerden el nuevo aprendizaje”.

Share This

Comparte esta pagina

Que se enteren también tus amigos!!!