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Tomás se había levantado muy enfadado esa noche. En realidad, se había acostado súper enfadado. Sentado al borde de la cama observaba la maleta que se llevaría al campamento, al cual sus padres le obligaron a ir.

Por eso estaba enfadado, él no quería ir. El prefería quedarse en casa viendo la tele y jugando a la play. Dio un salto y fue a la cocina, donde sus padres ultimaban los detalles del que, según ellos, sería el verano de su vida.

Ellos le sonreían preguntando si estaba preparado, pero les dijo que no con cara de enfado.

En el coche seguía con la misma actitud, e incluso se montó en el autobús sin darles un beso de despedida. Prefirió sentarse sólo, apoyando la cabeza en el cristal, y comenzó a sentirse triste.

Los niños ocupaban sus asientos, y él y sus compañeros de los asientos traseros, Jon y Juan, escuchaban a una niña, que se sentó junto a él, y que contaba maravillosas aventuras del campamento. Olivia ya era veterana, y consiguió contagiarles su alegría y las ganas de llegar al campamento.

Tomás, sin darse cuenta, dejó de estar enfadado y esperaba que todo aquello que contaba Olivia fuese verdad, y quería pasárselo genial en compañía sus nuevos amigos.

Al llegar a su destino todos los niños bajaban en tropel del autobús, siguiendo con entusiasmo a sus monitores.

Entre nervios y risas atravesaron un sendero que se adentraba en un frondoso bosque. A Tomás le parecía un lugar maravilloso y casi irreal. Disfrutaba del aire fresco, el olor a hierba, el canto de los pájaros y la alegría de descubrir que realmente estaba emocionado. Al llegar a una gran explanada, el campamento surgió ante sus ojos. Se pusieron en un gran círculo, y tras las explicaciones de sus monitores, todos salieron formando una gran algarabía entre las cabañas, buscando sus literas.

Tomás y sus amigos rieron sin parar hasta encontrar las suyas. Tras colocar todas sus cosas, fueron a dar un paseo y conocer las instalaciones del campamento y les contaron todo lo que harían.

Después de comer, les dieron tiempo libre para jugar en el bosque hasta la hora de cenar. Tras la cena, llegó lo mejor para Tomás, ya que se reunieron todos juntos alrededor de una gran hoguera. Disfrutaron un montón con las historias que los monitores les contaron sobre los animales y seres fantásticos que vivían en el bosque.

Esa noche Tomás se acostó contento por todo lo que había hecho, sabía que se lo pasaría genial.

El resto de días lo pasaron jugando en la naturaleza, construyendo nidos para pájaros, hoteles para insectos, nadaron en el río, saltaban de piedra en piedra, trepaban a los árboles, aprendieron a identificar insectos, diferenciar el canto de las aves, veían las estrellas, cantaban, reían, bailaban, charlaban y escuchaban miles de historias.

La última noche fue muy triste para Tomás. Todos se sentían tristes porque su aventura terminaba.

En su litera recordó todas las cosas chulas que había aprendido y la cantidad de amigos que había conocido, y entonces se acordó de sus padres. Se fue enfadado, y ahora les tendría que dar las gracias porque tenían razón, aquel campamento era genial.

Se durmió feliz.

Al día siguiente se despidieron de los monitores y fueron recordando sus aventuras en el autobús.

Al llegar bajó corriendo, abrazó a sus padres y les hizo prometer que volvería el año que viene.

Se despidieron los unos de los otros prometiéndose volverse a ver y despidiéndose hasta el verano siguiente.

Tomás no dejó de hablar en todo el viaje en coche y durante la cena. Les contó todo lo que había aprendido y se durmió feliz.

Tomás pasó el resto del verano disfrutando junto a sus padres, visitando lugares nuevos y conociendo gente.

El resto del año siguió disfrutando de sus padres, haciendo excursiones, paseando por la naturaleza, pasando tiempo con su familia, construyendo refugios a animales del bosque, colaborando con refugios de animales, jugando, plantando árboles, …, y sobre todo riendo y disfrutando.

Y eso sí, cuando le sobraba algo de tiempo, también veía la tele o jugaba a la play.

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Os podéis descargar el .pdf de este cuento en este enlace

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