En primavera vuelve el buen tiempo, el sol, los días son más largos, todo florece tras el invierno, las ciudades y los pueblos comienzan a estallar con los colores de la naturaleza…

Pero para muchas personas la primavera significa la vuelta a los estornudos, el picor de ojos, el dolor de cabeza… Son los desagradables síntomas de la alergia, que pueden aparecer a cualquier edad.

¿Qué es la alergia?

La alergia es una reacción anormal y exagerada del organismo -concretamente del sistema inmunitario- ante sustancias que provienen del exterior y que en la mayoría de las personas resultan inofensivas. Estas sustancias se denominan alérgenos.

¿Cómo se produce?

Cuando un alérgeno penetra en el organismo de un sujeto alérgico, el sistema inmunitario responde produciendo una gran cantidad de anticuerpos llamados inmunoglobulinas.

Aunque ese primer contacto no produce ningún síntoma, la persona quedará «sensibilizada», de forma que ante futuros contactos con el mismo alérgeno se van a liberar una serie de sustancias que producirán los síntomas característicos de la reacción alérgica.

Alergia al polen

FLORES ALERGIASLa alergia al polen comienza con la  floración y polinización de las plantas, que dura desde principios de febrero hasta finales de junio. El momento de aparición de los síntomas depende por tanto de la planta que produce la alergia.

Además del polen de algunas plantas, otros alérgenos comunes son los ácaros del polvo, epitelios de animales, hongos, alimentos, medicamentos, venenos de abejas y avispas y sustancias como el níquel de los pendientes o de las correas metálicas de los relojes, sin duda, la más común es al polen.

Aunque el grupo de edad más susceptible son los adultos, cada vez son más los niños que desarrollan una sensibilización a uno o varios pólenes en torno a los 3-4 años.

Síntomas
Las manifestaciones de la alergia dependen del órgano más afectado: conjuntivitis, si afecta a los ojos, rinitis, si afecta a la nariz, y asma, si afecta a los bronquios.
Las tres manifestaciones pueden aparecer de forma simultánea en la misma persona o por separado y predominar únicamente los síntomas de una de ellas.

Los síntomas de la alergia al polen generalmente disminuyen con la edad.

La alergia al polen muchas veces se confunde con un resfriado común debido a que los síntomas son muy parecidos, pues en ambos casos puede aparecer dolor de cabeza, estornudos, obstrucción nasal y lagrimeo de ojos, entre otros síntomas.

Consejos para sentirse mejor
Si eres alérgico al polen, debes saber cuál es el polen o pólenes responsables de tu alergia, así como la época donde alcanza cantidades significativas en la atmósfera, así podrás evitar la exposición los días de máxima concentración.

– Evita la actividad física en el exterior (parques, zonas ajardinadas, etc.) cuando el recuento del polen es elevado y sobre todo en los días de viento.
– Ventila tu casa a las horas centrales del día, ya que el polen a esas horas está en las capas altas de la atmósfera.
– Evita las actividades al aire libre durante los días secos y calurosos (hay mayor concentración de pólenes en el aire), así como antes y después de la lluvia (por ejemplo, en tormentas primaverales).
– Disminuye tus actividades al aire libre entre las 5 y las 10 de la mañana (emisión de pólenes) y de las 7 a las 10 de la tarde (período de descenso del polen desde la atmósfera).
– Manten cerradas las ventanillas cuando viaje en coche, utiliza filtros para pólenes y renuévalos regularmente.
– No seques la ropa en el exterior durante los días de recuento de polen altos.
– Utiliza gafas de sol, es una medida simple y muy eficaz.

 

Escuela Cántabra de Salud

FUENTE: escuelacantabradesalud.es

Share This