Ya hemos empezado el nuevo curso escolar y volveremos a luchar todas las mañanas para llegar a tiempo al colegio. Seguro que para algunos es sencillo, pero muchos padres ya temen esas primeras horas de prisas y enfados hasta que dejen a los niños en la puerta de clase.

Una de las razones es que durante el verano hemos cambiado algunas rutinas y hábitos, y los primeros días de cole nos cuesta a los niños y a los padres adaptarnos.

En ocasiones esta situación se repite durante todo el curso. Cuanto antes empecemos a cambiar rutinas, antes empezaremos a disfrutar de unas mañanas de cole más tranquilas.

Los padres somos los encargados de transmitir estos hábitos y rutinas a nuestros hijos, nuestro papel es fundamental para transmitirles valores, normas, hábitos, rutinas y costumbres que son fundamentales para su desarrollo personal y social.

 

Rutinas sencillas para unas mañanas más tranquilas

 

Si no queremos que este año se repitan estas situaciones tensas todas las mañanas de prisas y nervios, tenemos que implantar una serie de rutinas, incluso antes del primer día de colegio.

Aunque al principio resulte muy complicado, si se mantienen durante el curso escolar seguro que funcionarán.

Despertarles media hora antes
Todos los padres intentamos que nuestros hijos tengan el máximo descanso posible. Pero si durante el último curso les hemos levantado a la misma hora y siempre hemos llegado tarde, tenemos que cambiar la hora a la que les despertamos. No merece la pena ir con prisas si podemos levantarles media hora antes. Un consejo sencillo que funciona y evitará esas mañanas de prisas y lloros.

Cambiar el hábito del desayuno
Otra buena idea es cambiar la hora del desayuno y convertirlo en una prioridad. El desayuno es fundamental para mantener una alimentación saludable. Primero está el desayuno y luego el entretenimiento de la televisión, la tablet o el móvil. Tienen que desayunar sin ninguna distracción. Seguro que lo hacen más rápido y desayunan mejor si la televisión está apagada. Luego si ha sobrado tiempo les podemos dejar ver la televisión o la tablet cinco minutos.

La mochila por la noche
Otra regla fundamental es que dejen la mochila preparada por la noche. Puede que se les olvide un cuaderno o un lápiz, pero lo fundamental debe estar en la mochila antes de acostarse para que no suponga una pérdida de tiempo

Tienen que aprender a organizar su mochila y no meter más que lo necesario. Su peso no debe superar nunca el 10 o 15% del peso corporal del niño. Si lo supera es mejor que lleven una de carrito para que no suponga una sobrecarga para su espalda.

Nada de gritos y enfados
Tenemos que cambiar el chip y dejar de gritarles para que se levanten o vayan más rápido. Ellos esperan nuestras prisas y gritos para empezar a moverse y no lo sienten como una obligación. Tienen que saber que en una hora tienen que estar vestidos, duchados y deben haber desayunado o llegarán tarde al colegio. Si a primera hora de la mañana ya hemos sufrido toda la familia esos nervios y estrés, pasaremos el resto del día agobiados. Mejor comenzar el día con tranquilidad y buenas palabras.

Acostarse antes
Si todo esto no ha funcionado y los primeros días del curso llegamos tarde a clase, queda la opción de acostar a nuestros hijos 30 minutos antes todos los días. Cada día que tarden más de lo necesario, sabrán que por la noche se tendrán que acostar media hora antes. Seguro que al día siguiente intentarán mejorar para no tener que acostarse antes esa noche.

 

Estas rutinas funcionarán si las aplicamos desde el primer día. Comenzar bien el día es un objetivo fundamental y posible para este curso escolar. No lo olvides”.

¡Feliz rutina!

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