Hoy, cualquier niño de diez años de esta generación digital, recibe muchísima más información que cualquier otro homo-sapiens de los últimos 40.000 años.

Ha visto tiranosaurios corriendo por un bosque, cuando hasta hace un siglo ni tan siquiera sabíamos de su existencia. Imágenes de peces abisales, animales e insectos de cualquier punto de la tierra, vídeos grabados en la superficie de Marte por un robot, secuencias reales sobre el corazón bombeando sangre o linfocitos haciendo su trabajo en nuestro sistema inmunológico. Cosas con las que ningún sabio de la antigüedad se atrevió a soñar.

Estos niños reciben estímulos de su entorno habitual, y muchas veces nos empeñamos en “enriquecerlo” y llenar absolutamente todo su tiempo con más actividades, un tiempo libre absolutamente ocupado, con series de dibujos animados , partidas de videojuegos en 3D y todo tipo de aplicaciones para llenar sus móviles, tabletas y cabezas.

Necesitamos que nuestros peques tengan tiempo para aburrirse y para hacer actividades que no estén  estructuradas, organizadas y controladas. Deben tener la oportunidad de crear sus propias estructuras, normas y parámetros.

Si un niño se aburre y desea actuar tendrá que encontrar o crear sus propias motivaciones, y seguro lo hará. Un niño en un parque, con un palito, arena y un par de piedras creará todo un mundo. Sentado frente a una mesa y una caja llena de pinzas de tender la ropa, organizará una carrera de coches, desarrollará una batalla o realizará algún tipo de construcción. Una hoja en blanco, un lápiz y varios rotuladores darán lugar a todo tipo de creaciones…

10 Recomendaciones

– Procurar que sus hijos tengan tiempo libre
– Reducir las extraescolares priorizando las que salen de ellos mismos.
– No adelantarse a sus demandas.
– Interactuar y jugar con ellos si se lo piden, sin organizar ni desarrollar normas.
– Controlar el acceso a internet y las nuevas tecnologías estableciendo horarios.
– Distanciar el uso de ordenadores, tablets o teléfonos móviles a la hora de irse a la cama. El sueño es fundamental, el cerebro necesita un tiempo para volver a la normalidad tras los estímulos recibidos durante el empleo de estos aparatos.
– Supervisar los dibujos animados que ven, algunas generan un estado de ansiedad.
– Sus hijos necesitan tocar, oler, sentir y experimentar en la naturaleza.
– Controlar ruidos innecesarios. Si alguien quiere ver la tele en casa, escuchar música o discutir, los demás no tienen que compartirlo necesariamente.
– Prestar atención a sus comentarios, preguntas y observaciones. Nada de lo que dicen es superficial, aunque al principio no entendamos.

FUENTE: kidsandteensonline.com

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